Uno. El ejercicio de las acciones de Protección Civil del Honor, la Intimidad o la Imagen de una persona
fallecida corresponde a quien ésta haya designado a tal efecto en su testamento. La designación puede recaer en una persona
jurídica.
Dos. No existiendo designación o habiendo fallecido la persona designada, estarán legitimados para recabar
la protección el cónyuge, los descendientes, ascendientes y hermanos de la persona afectada que viviesen al tiempo de su fallecimiento.
Tres. A falta de todos ellos, el ejercicio de las acciones de protección corresponderá al Ministerio Fiscal,
que podrá actuar de oficio a la instancia de persona interesada, siempre que no hubieren transcurrido más de ochenta años
desde el fallecimiento del afectado. El mismo plazo se observará cuando el ejercicio de las acciones mencionadas corresponda
a una persona jurídica designada en testamento.